Hoy cuando he
comprobado que la felicidad delineada en la tristeza es la sustancia que no
revela la inagotable querencia del vivir. Hoy cuando se podrán desmayar las
rosas sintéticas en el moribundo ocaso de cartón y el silencio dejara de ser la
voz de la incomprensión, del arrepentimiento... no olvidaré la sencilla canción
de tu risa.
Hoy, aunque la
indiferencia del hombre dejara de ser la estocada final que derribe la muralla
del orgullo y la soledad abandonara el rincón vacío del mundo arrepentido de los
sin destino, yo no dejaré de ser el mejor compañero en tu camino.
Aún mañana si se desprendiera
la infinita felicidad como salvación ante el indeseable sufrimiento en los
humanos y los besos dejaran de ser la sublime manera de manifestar la pasión por
el amor, para mi tú seguirás siendo la interminable fuente de inspiración.
Si la próxima semana se
silenciara el trinar de las aves, no lloraran más los ríos, se desplomara el
cielo a pedazos en inocentes lágrimas, la luna junto al sol se fueran de
vacaciones a una playa caribeña y quedara el planeta oscuro... mi corazón no
dejará de ser tuyo.
Podrá en este instante
la estupidez revelar el secreto de la vida, podrá la música dejar de regocijar
el alma con su alegre sinfonía; adornaré el ayer y te recibiré con la inmortal
alborada que no te abandonará cuando te sientas desamparada.
Ya sin mayor retraso
se endeudara la miseria con el banco de la superación por alcanzar la
felicidad; podrá la mentira tapar el sol con su mano de falsedad, se exorcizará
la corrupción de los gobiernos y las instituciones públicas de los países, pero
me hará más feliz saber que para corresponder a mi amor existes tú.
Aunque al final de los
días la verdad dejara de confundir con su acertada crueldad y el hambre que
existe en el planeta comenzara a engordarse con el alimento que resulte de
transformar el capitalismo en socialismo, yo no cambiaré para ti... seré
siempre el mismo.
Aunque estuviera en
huelga el revoloteo de mariposas en el estómago de los enamorados; aunque para los
efímeros la muerte dejara de arrebatarles la vida sin aviso; aunque lo insólito
dejara de sorprender en lo cotidiano; callaran las palabras, se materializaran
en el silencio, encarcelaran los pensamientos, separaran la arena de la playa y las olas del mar, para mi soñar que
de tu boca puedo ser el verbo que puedes pronunciar, es un suspiro que me hace
inmortal.
Así una vez al día rindiera
más el tiempo para los amantes escondidos; aunque lo inservible pudiera definir
su destino y se vaya de permiso eternamente la rutina en el horario del proletariado,
mi amor por ti no conocerá límites ni espantos.
Aunque el venidero 30
de febrero las vacas surcaran el inmenso cielo y los peces cabalgaran a todo
galope las sabanas del llano venezolano… contar con tu mano será la mejor
medicina cuando me sienta abandonado.
Aun si de casualidad
tomaran conciencia los agentes contaminantes que están destruyendo a la
pachamama, aunque se comenzara a ahorrar a plazo fijo la alegría, la fe y la esperanza
en la reserva nacional para proveer al pueblo en los tiempos de desconcierto… seguiré
pensando que junto a ti sonreír es tan fácil como entender la alegría de un niño.
Podrá el ejército
privar de libertad, lo antes posible, al pasado cuando desplace al presente; se
podrán formatear las mentes para borrar los recuerdos indeseables, brillará el
sol de nuevo en hectáreas sembradas de olvido para cosechar un mejor mañana y
dejarán los sueños de ser la meta que se hace efímero por alcanzar; pero, pasará
el tiempo, envejeceremos juntos y no te dejaré de amar.